La fórmula
volumen (cm³) = largo × ancho × alto peso volumétrico = volumen / divisor peso facturable = el mayor entre el real y el volumétrico
Todas las medidas en centímetros. Mida el exterior de la caja cerrada, no el producto: el transportista mide lo que manipula, incluida la caja, la tapa que sobresale y cualquier cosa pegada por fuera.
Las formas irregulares se miden por sus extremos: un cilindro se factura como la caja rectangular en la que cabría, y por eso los artículos redondos viajan mal.
Ejemplo resuelto
Una caja de 60 × 40 × 40 cm que pesa 8 kg, enviada por paquetería exprés con un divisor de 5000:
- volumen = 60 × 40 × 40 = 96.000 cm³ (0,096 m³)
- peso volumétrico = 96.000 / 5000 = 19,2 kg
- peso real = 8 kg
- peso facturable = 19,2 kg
Paga 19,2 kg enviando 8 kg: casi dos veces y media el peso de su báscula. No ha fallado nada; la caja es sencillamente ligera para su tamaño.
El divisor es en realidad un umbral de densidad
Esto es lo que hace todo el asunto intuitivo. Un divisor de 5000 significa que se admite un kilogramo por cada 5.000 cm³, es decir, 200 kg por metro cúbico. Todo lo menos denso que eso se factura por volumen; todo lo más denso, por peso.
| Divisor | Se factura por volumen por debajo de |
|---|---|
| 3000 | 333 kg/m³ |
| 4000 | 250 kg/m³ |
| 5000 | 200 kg/m³ |
| 6000 | 167 kg/m³ |
El agua son 1000 kg/m³. Casi cualquier producto de consumo envasado se queda muy por debajo de 200, y por eso el peso volumétrico decide la factura mucho más a menudo de lo que los vendedores esperan.
Cómo bajar el peso facturable
Si gana el volumen, la única palanca es la caja.
- Ajuste el tamaño de la caja. El volumen depende de las tres medidas a la vez: quitar 2 cm de cada lado de un cubo de 30 cm elimina el 19 % del volumen, no el 7 %.
- Vigile la tercera dimensión. La altura es la que se deja holgada, y cuesta exactamente lo mismo que el largo.
- Valore un bulto grande en lugar de dos. Agrupar elimina el grosor de pared duplicado y el relleno, pero compruebe antes las medidas máximas del transportista, porque los recargos por sobredimensión anulan el ahorro.
- Negocie el divisor, no solo la tarifa. Con mercancía sistemáticamente voluminosa, un divisor mejor vale más que un descuento por kilo.
El redondeo
La mayoría de transportistas redondea el peso facturable al alza antes de tarificar, normalmente al siguiente medio kilo en paquetería y al siguiente kilo entero en aéreo. Algunos redondean primero cada medida al centímetro siguiente, lo que se acumula un poco.
Esta calculadora muestra la cifra exacta sin redondear para que vea dónde está. Si queda justo por encima de un escalón, un centímetro menos en la caja puede dejarle por debajo.
Preguntas frecuentes
Por el mayor de los dos: peso real o volumétrico. El transportista no elige caso por caso; la regla es contractual y se aplica en cada envío.
Porque el divisor traduce lo que cuesta el espacio en su vehículo. Un avión vende volumen mucho más caro que un camión, de ahí un divisor de 4000 en aéreo frente a 5000 o 6000 en paquetería por carretera. No es una norma sino un parámetro comercial, y se negocia.
La caja, cerrada y lista para salir, tomando los puntos más salientes. Un palé se mide igual, incluidos flejes y voladizos.
Exactamente igual: largo × ancho × altura total con el palé incluido, dividido por el divisor del contrato. En grupaje por carretera muchos transportistas pasan al metro lineal, que da otro resultado: compruebe sobre qué le miden antes de optimizar.
No, trabaja en centímetros y kilogramos, como las tablas de tarifas europeas. Los divisores imperiales (139, por ejemplo) parten de otras unidades y no son directamente comparables.
No existe: el divisor no lo fija la ley sino su contrato. La única fuente que le vale es su tabla de tarifas. Los valores que se ofrecen aquí son los más frecuentes.